UpDate!

06.06.2018
La importancia de la tipografía personalizada

En lo últimos meses hemos visto cómo algunas de las empresas más importantes del planeta han presentado sus respectivas tipografías corporativas como parte de su renovación gráfica.

IBM anunció en diciembre de 2017 IBM Plex, una extensa familia tipográfica compuesta por 56 estilos (incluyendo las versiones itálicas) y agrupada en cuatro variantes: una palo seco (sans serif), una palo seco condensada (sans serif condensed), una romana (serif) y una monoespaciada (monospace). Una tipografía que viene a substituir a la conocida Helvetica Neue, usada hasta la fecha por la compañía estadounidense.

Uno de los casos más relevantes dentro del panorama tipográfico ha sido sin duda la presentación, por primera vez en 130 años, de la tipografía corporativa de Cola-Cola. Diseñada por el prestigioso estudio inglés Brody Associates y el equipo creativo de la marca, lleva por nombre TCCC Unity, o lo que es lo mismo, The Coca-Cola Company. Una sans serif geométrica con 7 estilos y con los suficientes glifos como para abarcar multitud de idiomas, tanto occidentales como orientales y que tiene como objetivo crear una identidad corporativa más reconocible o con una personalidad más marcada.

Y más recientemente, Netflix, una de las empresas de entretenimiento de cine y series en streaming más importantes del mundo, presentó Netflix Sans de la mano del estudio londinense Dalton Maag, creadores entre otras de las fuentes tipográficas para USA Today o BBC. Una fuente con el objetivo de substituir a Gotham (utilizada hasta este momento) y con la necesidad de crear un elemento único y con personalidad propia que pertenezca exclusivamente a la compañía.

Aunque bien es cierto que estos proyectos buscan diferenciación y exclusividad dentro de cada uno de sus respectivos ámbitos, una de las razones de peso por las que todas estas empresas han acudido a los servicios del diseño de tipografía corporativa se debe, principalmente, a la búsqueda de un ahorro en los costes para las licencias de alquiler de fuentes. Sólo por poner un ejemplo de los tres casos comentados anteriormente, IBM pagaba anualmente a Monotype (empresa responsable de los derechos de explotación de la tipografía Helvetica) 1 millón de euros por el uso de esta tipografía en sus ordenadores.

Es más que evidente que en los últimos años la tipografía se ha convertido en una disciplina con una importante salida profesional, no sólo en lo que hace referencia al diseño de fuentes por encargo sino también a su aplicación en todas las especialidades gráficas vinculadas a la misma: imagen corporativa, publicidad, editorial o diseño web son algunos de los ejemplos.

Desde hace ya tres ediciones, en Seeway disponemos de un Postgrado en diseño Tipográfico donde de la mano de algunos de los expertos más prestigiosos en esta materia enseñamos todo lo necesario para su aprendizaje: desde las prácticas de técnicas manuales tradicionales como la caligrafía, el lettering, o los tipos móviles, hasta el proceso en detalle de la digitalización de una fuente tipográfica en todas sus fases.

Este año hemos decidido ir más allá y ampliar los conocimientos de esta disciplina creando el Máster en Diseño y Aplicación Tipográfica. Un máster de 360 grados donde se dotará al alumno de las competencias y conocimientos imprescindibles para el diseño y la aplicación de la tipografía en cualquier proyecto gráfico profesional, aplicado tanto a medios corporativos, como a editoriales, digitales o interactivos.

El contenido de este programa coloca al alumno en un ámbito totalmente profesional y lo especializa en el entorno del diseño y aplicación tipográfica, ofreciéndole las herramientas necesarias para aprender a diseñar y desarrollar una tipografía completa a nivel técnico y aplicarla posteriormente en un proyecto real dentro del ámbito gráfico. También aprenderá los múltiples usos de la tipografía, en todas sus diferentes disciplinas, para poder aplicarlas posteriormente en cualquier proyecto a nivel profesional.

Además se le dotará de conocimientos extensos en tipografía para que desde su posición de diseñador o director de arte, sea capaz de comunicarse y entenderse con el resto de figuras profesionales que compartan proyecto.

En esencia, el objetivo de la tipografía (tanto en su diseño como en su aplicación) ha seguido siendo siempre el mismo: intentar comunicar de una forma atractiva cualquier texto, independientemente de su nivel de lectura. Es evidente que no se debe usar la misma tipografía para poder leer un libro que para señalizar de forma eficaz un aeropuerto, pero sí que está claro que el objetivo siempre es exactamente el mismo; que el receptor entienda el mensaje de la forma más clara posible.

La tipografía es el elemento principal de la comunicación escrita. Transmitir la propia imagen a través de la comunicación empresarial es un gran reto. En nuestros tiempos y con los medios digitales y de internet existentes, la escritura sigue siendo el transmisor de información más importante y por lo tanto también el medio más diferencial para la creación de la imagen de la empresa.

No se puede diseñar sin tipografía, pero sí se puede diseñar sólo con tipografía.

 

Marc Salinas

Coordinador del Máster en Diseño y Aplicación Tipográfica